Tú y yo nos conocemos. Lo sé porque esa mirada me es familiar, ya no está perdida, como lo estaba antes. Lo sé porque el lunar de tu mejilla es igual de simétrico que el de esa foto que nos sacamos cuando todo era perfecto. Lo sé porque tu olor me recuerda a armonía, a felicidad… me recuerda a ti; a aquella persona que fuiste un día y dejaste de ser para convertirte en desorden, tristeza, pesimismo. Lo sé porque desde ese momento dejé de conocerte y hoy, por fin, te vuelvo a reconocer.
Hola Emma, esta semana tenemos el placer de contar con tu relato como representante para el mundo Cuentacuentos. Gracias por tus aportaciones continuas, no olvides que puedes enviarnos frases al buzón.
¡Kaixooo! Entre la simetría existe un espacio que la hace posible. Sus palabras van recorriéndolo reflejando lo que sucedió desde que fueron hasta que vuelven a ser dos personas que se conocen. Gran relato Emma. Un abrazo!
6 curiosos ¿Te atreves a opinar?:
Oooooh! Qué chulada!!
Qué pena que en la realidad sea muy difícil que alguien que crees ya perdido vuelva a ser la persona que era antes...
Un besote
Estas cosas sólo pueden pasar en la ficción premeditada de un blog...
Pero veo que aún seguimos aferrados a continuar soñando. Me gusta esa actitud rebelde... Y por supuesto tu cuento.
Besos, Emma.
Hola Emma, esta semana tenemos el placer de contar con tu relato como representante para el mundo Cuentacuentos. Gracias por tus aportaciones continuas, no olvides que puedes enviarnos frases al buzón.
Un abrazo, el SDLH
Nunca perdemos la esperanza de que con el tiempo algunas personas "vuelvan", y podamos volver a reconocerlas :)
¡Kaixooo!
Entre la simetría existe un espacio que la hace posible. Sus palabras van recorriéndolo reflejando lo que sucedió desde que fueron hasta que vuelven a ser dos personas que se conocen.
Gran relato Emma. Un abrazo!
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